
Esta semana, el editor me pidió que fuera al teatro. Nunca me ha motivado mucho el teatro. Generalmente, los textos son intrincados y difíciles de llevar, cosa que en un libro o en el cine se sobrelleva ya que es cosa de volver a leer o rebobinar; esto en el teatro no se puede. Pero, ya que hablé de teatro la semana pasada, me hice caso y fui a ver Ulises o no, obra que Solo Teatro recomendaba y que, además, me había recomendado una amiga.
Teatro del Puente, jueves, 21.00 horas. Nos recuerdan que apaguemos los celulares y que estamos sobre un puente, por lo que si se mueve, nos quedemos tranquilos, ya que es perfectamente normal. Miro a mi alrededor: la sala está llena y Claudia Di Girolamo se encuentra en el público, acompañada de un varón que no es Francisco Reyes, lo que me confirma que no estamos en una teleserie, a pesar de la presencia en pantalla de Pablo Cerda (Greco en Papi Ricky).
![]() Don Francíclope y Ulises sobre el esenario. |
La obra no me sorprendió. Ni me contó una historia ni me provocó sensaciones de ningún tipo. Sólo un par de risas y un asco gratuito con un escena en particular. El montaje giraba en torno a dos personajes principales: Ulises (interpretado por Cerda) un marinero/concursante/ retornado que como el personaje de las épicas griegas algún tipo de viaje está haciendo mientras su madre lo espera, todo esto entre textos complicados llenos de referencias mitológicas y contemporáneas situados en un set a los Sábados Gigantes donde manda el segundo personaje: Don Francíclope (Braulio Martínez), el dueño del set y representación del tirano. Sí, claro, todo esta parafernalia cuenta la misma historia de siempre: Chile 1973-1991. Una doble metáfora para contar una historia repetida. Mucho Lucho para mi gusto.
![]() Espiniac y los niños. |
Perturba un personaje interpretado por Alexei Vergara: Espiniac, que se rodea de niños, los toca, los abusa y los conciente… me imagino será la representación de la corrupción social, pero no logro entender para qué. Por otro lado, dos actrices (Soledad Yáñez y Marcia Pavez) hacen de modelos/sirenas/prostitutas que, por último, son divertidas.
Al salir del teatro, no tenía mucho que comentar. Sencillamente, no me gustó. Eso sí, por favor, no me haga caso, yo no tengo idea de teatro.
Fotos: ulisesono.blogspot.com







