Dispositivos naturales

08 enero 2010 por Camilo Rojas

Un par de semanas atrás estábamos haciendo un asado en la casa de un amigo, el Sococamsa, despidiendo el verano y todo eso, y partí a la cocina a buscar una cerveza helada.

Apenas abrí el refrigerador, me sobrevino uno de esos ataques de hambre que suelen atacar después de las cervezas (sobre todo durante asados de poca carne). Pensé en hacerme un pan con mayonesa o meter una cuchara a un plato con arroz frío, pero pronto divisé un montón de yogures apiñados en la parte baja. Eran morados; de mora, supuse, y me tragué uno de un sorbo. Ya con el contenido ya esparciéndose entre mis entrañas, me di cuenta de que se trataba de algo raro. Miré detenidamente las leyendas que aparecían en el recipiente plástico y me enteré se que se trataba de un yogurt para regularizar las visitas al excusado.

Ya no había nada que hacer. Seguramente no se trataba de un purgante muy fuerte, de hecho nunca se me retorció el estómago ni nada parecido, pero me quedé con una sensación deforme, que con el tiempo fue morfando, hasta que me topé con un comercial en la televisión. Una vieja con cara de simpática y bien maquillada con los cachetes colorados, sonriente, decía que ese yogur le había cambiado la vida. Daba su testimonio: fruncía el ceño para contarle a los auditores que ella antes tenía problemas con el flujo de sus desechos, para luego comer una cucharada del yogur, sonreír y comentar que el compuesto que estaba comiendo le había cambiado la vida. Y, el argumento más fuerte del producto, era que se trataba de un compuesto natural. Natural.

¿Pero cómo va a ser natural algo que empiezas a ingerir de un día para otro, para solucionar los problemas que ocurren en tus intestinos? Me hubiese gustado preguntarle a la señora del comercial. Tal vez esté compuesto por materiales menos elaborados que el resto de los yogures, tal vez tenga menos preservantes y saborizantes ?cosa que dudo?, tal vez sea posible reconocer un trozo de cereal o algo relativamente cercano a la naturaleza, pero ¿hace eso del yogur algo natural? Yo no me casaría con la idea, pero podemos suponer que para la mayoría de los televidentes sí, y dado que vivimos en un mundo democrático, podemos aventurarnos entonces a asegurar que se trata efectivamente de un yogur natural.

Nuestra capacidad de razonamiento funciona causalístacamente. Para bien o para mal, los humanos damos por hecho que lo que ocurre es producto de su causa, y viceversa, y que la causa de la causa es la causa del efecto y todo eso. Pero somos tan raros, que frente a situaciones que tienen que ver justamente con nosotros mismos, no vamos a las causas, sino a los efectos.

Bien sabemos que si un puente empieza a trizarse, nada sacamos rellenando las trizaduras y que lo que hay que hacer es derrumbar el puente y hacerlo de nuevo. Luego investigar las causas del problema para que no vuelva a repetirse en nuevas construcciones. Ésa es otra característica de nuestro razonamiento: aprendemos de la experiencia. Pero, insisto, somos a la vez tan torpes que cuando se trata de nuestros propios cuerpos o nuestras propias vidas, solemos actuar sobre los efectos, olvidando que éstos son productos de alguna causa.

Pero, volvamos a el yogurt natural que le devolvió la felicidad a la señora del comercial. ¿Tenía estreñimiento la vieja, acaso, por no tomar ese yogur antes? Evidentemente no, pues de ser así, hubiese estado taponeada toda su vida, junto a muchos otros como ella, que aún no habrían descubierto el yogur. Por lo demás, ese yogur es un invento reciente ?por elevarlo a la categoría de invento, que seguramente no merece?, dado lo cual podemos inferir que se suma a la serie de productos que generan las incomodidades y las enfermedades que requieren tratamientos de sanación que a su vez suman más y más enfermedad y malestar a nuestra triste cultura. Pero eso no es más que una inferencia.

Lo concreto y seguro es que algún familiar del Sococamsa necesita ese yogur para poder cagar bien. Que algo le produce estreñimiento, no sabemos qué, pues contamos con una gama de posibles agrupaciones de causas y de causas de las causas que van desde un trauma infantil hasta una lombriz solitaria. Que si se trata de una alimentación insana, seguramente ese nuevo yogur natural pasará a ser parte de la alimentación insana, repleta de productos dirigidos a taponear problemas, como la gordura, con productos dietéticos; la hipertensión, con sales que no salan; y que de pasada le taponean los intestinos. Seguramente este yogurt le ayudará a abandonar tranquilamente sus excrementos, pero sin duda alguna pasará a formar parte de otra constelación de tapones de las causas. Su estreñimiento, sin duda, es un síntoma de algo, pero se le trata como una causa, como un problema aislado.

Este asunto ya lo hemos discutido muchas veces acá, incluso desde los inicios de La Pollera, con el tema de los orientalismos en occidente, con lo de los fármacos para tratar la depresión, y hoy lo vemos reflejado en estos dispositivos naturales para ir al baño. Personalmente, creo que se trata de un problema muy profundo, tal vez arraigado en lo irracional de la razón misma. El caso es que el ser humano se equivoca, sabe que se equivoca, y sigue equivocándose, aunque parezca que dedica toda su vida y sus esfuerzos a no equivocarse.

Y así seguimos nuestro asado de poca carne, dándole a la cerveza y al vino, para los griegos la única medicina capaz de combatir la tristeza y la desdicha humana. Por eso muchos consideran a Dionisio el gran dios o personaje mitológico griego, el más grande. Porque la desdicha es lo que más abunda y su combate es el gran combate. Y de eso hablábamos en el asado, felices alrededor de nuestras botellas, brindando y bailando. Pero a la mañana uno deja de creer mucho en esas cosas.

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3 Comments For This Post

  1. Marcos Hurtado dijo:

    dos cosas:

    - pienso que todos estos productos se deben a la gente que, acostumbrada a la lógica “yo te pago y así me satisfago/mejoro”, piensa que gastando plata en algo, se les va a pasar su padecer (en este caso el estreñimiento). Ejemplos de productos y servicios que funcionan como producto de esta lógica hay muchos.

    - no hay nada mejor para el estreñimiento que la cerveza, con ella estos yogures, ciruelaxes, chocolates laxantes, etc. , quedan obsoletos

  2. chuerpa dijo:

    yo lei algo asi, HA!

  3. Simón Ergas dijo:

    Estimado, aun estamos subiendo contenido de la pollera antigua. Por eso, durante el verano, volverás a encontrar en portada algunos artículos viejos. Reviviremos lo mejor de lo mejor de La Pollera vieja.

    Pero sólo lo mejor de lo mejor ah

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