Esos Depeche Mode

19 octubre 2009 por Alejandra Sánchez

depeche

9:12 de la noche. Recién estacionando el auto. Un carabinero hacía taco y mucha gente caminaba con apuro. Todavía no empezaban a tocar, por suerte para mí. Siempre me han gustado los comienzos de los recitales y me habían dicho no mucho de éste, por lo que la emoción de las primeras notas y el retumbe de el bombo después de la espera previa, me parecían atractivas. Escenario común de las afueras en el recinto de un concierto.

9:18. Ahora nosotras fuera del auto caminando apresuradas con la entrada que me habían regalado hacia las luces que resplandecían a lo lejos. ¡Pero si ya estaban tocando! Me había perdido el comienzo pero insistía en caminar para llegar luego y tratar de ver algo. Caminamos mucho, más de lo que esperábamos. Con un poco de polvo en los zapatos y los pies ya cansados, a las 9:21 ya en la cancha me dejaba sorprender por la emoción que me provocan los conciertos en vivo. Era eso lo que me movilizó hasta ahí, pensé hasta ese minuto.

Casi nada sabía de ellos y todo lo que pudiera decir que eran construcciones de imágenes colorientas y luminosas de un video noventero que alguna vez me detuve a ver en MTV, el referente obligado de mis recuerdos musicales de adolescencia.

No sabía que eran ingleses, no sabía cómo se llamaba el vocalista ni el nombre de las canciones que sonaban en la televisión promocionando la venida del grupo a Chile. Podía reconocer que se trataba del pop que siempre había escuchado y que ya es parte de los temas de mi generación y que, además, bailé alguna que otra vez.

Ver música. Eso fue. Vi música en todos sus ángulos y formas. Ya estaba caminando por la cancha y comencé a ver eso: música. Y obviamente también esa visión me retumbaba en los oídos y se combinaba de manera conceptual por todos lados. La música fuerte, las pantallas de led nítidas y muy necesarias. Colores rojos, morados, el escenario lejos, casi no había escenario para mi. Sólo el sonido y la imagen que me logró convencer.

Ahí comencé a entender por qué estaba ahí. Realmente buenos, pensé. Es mucho más de lo que sabía.

Entre cuellos alargándose para poder ver, una a una las canciones encantaban. Por las pantallas se proyectaban imágenes en vivo de ellos tocando en el escenario. Corte. Comenzamos a ver una imagen de un pelota traslucida con bolas de colores saliéndose en continuidad con el sonido de la batería hasta que comenzaron a tirar globos emulando a esas mismas pelotas colorientas. Todo parecía ser un juego musical. Pero no lo era. Ellos no estaban jugando, tocaban de manera correcta su pop electrónico. Sonido de máquinas bien logradas en combinación con guitarras eléctricas y una batería tranquila. Me acordé del concierto que vi de Nin Inch Nails algunos meses antes. Pero después deserté en mi comparación, esto era distinto, primos hermanos quizás. Esto era más ceremonioso. No sé a qué se debe pero si entiendo que es por que hay un lugar para todo. Me dio la sensación que nada chocaba con nada. Todos los instrumentos y las voces se dejan su espacio. Eso me pareció muy elegante.

Después los diarios tradicionales me dijeron que comúnmente son considerados uno de los mejores exponentes del pop electrónico de los ochenta y que tienen videos que tengo que volver a revisar. Que el vocalista se llamaba Dave Gahan y que efectivamente, como yo misma pude corroborarlo, era una figura esbelta y que cantaba con finura masculina.

En lo contingente contaban también anécdotas de drogas y que habían confundido Perú con Chile. Que el guitarrista Martin Lee Gore con su tenida brillante interpretó un notable solo de voz y teclado.

Que ésa gira se llamaba “Tour of the Universe” y que no venían a Chile hace 15 años. Que fue un gran concierto que incluyó muchos de sus temas y discos antiguos y que fuimos aproximadamente 45 mil personas las que estuvimos ahí en el Club Hípico de Santiago. Lo que no decían era que es muy probable que todo lo que pasó esa noche corresponde a una agradable manera de sentirnos más cerca de nuestras propias realidades musicales que algunas veces por descuido, no conocemos a fondo.

Fotos: Exit Bar

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4 Comments For This Post

  1. carola dijo:

    Que buena nota. No fui al concierto, justo por lo que tú dices, por descuido , y me arrpiento cada segundo…

  2. javiera dijo:

    Me alegra que personas como tu, sin conocer nada de DM se fascinen con sus sonidos deslumbrantes, y de verdad te digo, con no conocerlos antes … te habias perdido la mitad de tu vida o mas! xDD

    Saludos :)

  3. Gonzalo Concha dijo:

    Yo estuve ahi, estuvo de lux.

    Vengo recien llegando de THE KILLERS, y estuvo de lux tb.

    Ahora se viene CRANBERRIES, FRANZ FERDINAND …

  4. DAVERIKA dijo:

    SOLO QUIERO HABLAR DE LO BELLO QUE ES DAVID GAHAN LO AMO ES MI CANTANTE FAVORITO Y JUNMTO,OBVIO,LOS DM, FUI AL CLUB HÌPICO A VERLES AQUÌ EN CHILE Y QUEDÈ CON LA GARGANTA MALA POR TRES DÌAS DE SOLO GRITAR AL VER A DAVID GAHAN,ES TAN BELLO SOLO CANTANBA ACOMPAÑANDOLE AL IGUAL QUE TODOS Y A VECES CREÌ DESMAYARME,ES ÙNICO,A LA PRÒXIMA QUE VENGAN A CHILE (OJALÀ) IGUAL VOY Y EN PRIMERA FILA Y TRATARÈ DE ENTRAR A CONOCERLES Y SACARME UNA FOTO CON EL Y CON ELLOS.

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