Cybersyn: el hijo olvidado de la UP

08 septiembre 2009 por Jonathan Galarce

cybersin

La tarde en que recibí la copia digital del libro que se titulaba “Proyecto SYNCO: Práctica Cibernética en el Gobierno”, fue memorable. Me sacó de quicio. Era un discurso del aclamado Señor Beer en la Universidad de Brighton; databa del año 73. Una historia algo futurista que me exaltó. Fue meramente fortuito el mensaje que me había llegado. Trataba de asimilar el período: 1970. Imposible.

Ojeándolo me percaté de la historia, maravilla que se incubó en las postrímeras de un senil período (No quiero ser político, sólo rescatista). Se llamaba de diversas formas: Cybersyn, “Sinergia cibernética”, SYNCO “Sistema de Información y Control”. Un proyecto visionario que se gestó en un gobierno socavado por la crisis variopinta, y desarrollado por un grupo de profesionales y técnicos del más alto nivel. Mi interés se agudizó.

Stafford Beer era un completo desconocido al momento de arribar a Chile en 1971.  Fernando Flores, el año anterior había asumido como  Subgerente General Técnico de CORFO, y no vaciló en invitarlo a realizar el proyecto que tenía entre manos. Sabía que las más de ochenta empresas  filiales  que poseía la “Agencia del Estado Chileno” eran de importancia nacional, y que por lo mismo, debía desarrollar mecanismos efectivos para mantener una correcta dirección de éstas. En esos instantes se necesitaba una efectiva planificación del proceso productivo industrial; por eso, no dudó en instigar a uno de sus autores preferidos: Flores era un asiduo lector de las teorías administrativas y cibernéticas de Beer. Eran los inicios de Cybersyn, el plan tecnológico de Allende.

Imaginar a un Flores –ahora senador y piñerista- como un revolucionario y aguerrido abanderado de las ideologías izquierdistas de Mao, Lenin y el Che, es casi irrisorio; no obstante, es tanto más creíble que pensar en la instauración de una red que, en tiempo real, conformaba un flujo de información entre empresas gubernamentales y los órganos interinos del Estado de Allende. Sin embargo, Fernando quien tenía fuertes nexos con el MAPU y hacia fines de los ’60 ostentaba su título de ingeniero civil industrial, aprovechó las instancias venideras para emprender la empresa Cyber.  Junto a su amigo Rodrigo Walker (los dos trabajaban en el INTEC) escribió una misiva dirigida al mismísimo Stafford Beer:

-Ahora estamos en una posición desde la cual es posible implementar a escala nacional sus visiones científicas sobre dirección y organización.

Una semana más tarde la respuesta no se hizo esperar. Beer quería ser parte del proyecto.

-Créeme, cancelaría todos los compromisos que me retienen por la oportunidad de trabajar en esto. Creo que tu país realmente lo va a logar. (The Clinic, Nº107, 10 de julio 2003.pp. 5-8.)

La leyenda

Entre 1972 y 1973 el profesional arribaría once veces para quedarse dos semanas por ocasión. Su primera visita fue memorable: en La Moneda, sobre el escritorio del Presidente, el inglés comenzó a bosquejar en un pliego de papel lo que sería el modelo a implantar. Él señalaría después en su libro The Brain of The Firm: “Fue necesaria, alrededor de media hora y una hoja de papel para explicarle a Allende el MSV (Modelo de Sistema Viable)”, al mismo tiempo que añadía “No podía conocer si el presidente estaba preparado para esto, pero precisamente sabía que él era un cualificado médico (…) y comprendió rápidamente el modelo como el cerebro de la industria” .No halló nada más inteligente que explicárselo por medio de una versión neurofisiológica del modelo.

Al cabo de ocho meses el conjunto humano de Cybersyn logró conectar todos los principales centros industriales con computadoras instaladas en Santiago, utilizando una combinación de líneas de télex y microondas. Los aparatos que iban a servir de nexo entre SYNCO y los trabajadores y/o empresarios fueron puestos cuidadosamente en las fábricas, y conectados a dos puertos. En la misma capital eran recibidas las estadísticas y analizadas. Stafford ya había asumido la dirección general del proyecto.

El 12 de octubre de 1972 estalló la huelga de los camioneros; así también, significó la instancia debutante del llamado sistema Cyber. Estaba todo consumado. Un número considerable de ministros y personal involucrado fueron puestos a prueba. Después de cada turno, el plantel no halló más que dormir en el suelo. La preocupación se hacía ver, ya que sólo poseían una computadora con la cual administrar la información que provenía de los telégrafos ya nacionalizados. En total ocho equipos  fueron organizados. Los mensajes fluían a un ritmo de 2000 télex  por minuto durante 24 horas seguidas. Los días de paralización fueron gravitantes, no sin antes representar una importante victoria para el gobierno de Izquierda.

Para fines de ese año la sala de operaciones veía la luz. Opsroom, como fue llamada, estaba conformada por siete escaños giratorios, en donde ministros y otras autoridades de gobierno  tomaban las decisiones importantes. Cada uno de estos tenía un brazo derecho, en donde se posicionaban una serie de botones y/o dispositivos interactivos y geométricos que facilitaban las labores. En el brazo izquierdo, la silla se constituía  de un posa vaso y un cenicero. Y en las paredes se proyectaban una serie de diapositivas, simulando pantallas futuristas. Todo lo que el individuo demandaba era plasmado en éstas con el objetivo de optimizar la comunicación interna y externa.

Sin embargo, todo marchaba demasiado bien para un gobierno agobiado por la oposición y el estado crítico de su administración. El 11 de septiembre socavó SYNCO, el único proyecto tecnológico de esta especie implementado en un país de la América tercermundista. En aquellos instantes, Stafford Beer estaba en ciudad de Londres haciendo un lobby para el gobierno chileno. Tenía una conferencia con un pequeño grupo del partido liberal. Les hablaba sobre el proyecto Cybersyn (¡qué irónico!). Al terminar sale del establecimiento y lee los diarios: ¡Allende fue asesinado! La base de Cybersyn, Opsroom, fue allanada por los militares golpistas quienes confundidos no sabían cómo proceder. Preguntaron para qué servía todo ese aparataje, y si era verdadero lo que se decía de tamaño sistema que permitía controlar  a la sociedad.

Pese a lo ocurrido, la que alguna vez fue llamada “Internet socialista de Allende” sobrevive en medio de aquellos patrimonios históricos considerados como más relevantes; quizás como el punto aparte de la historia de Chile, o cómo el hijo bastardo de un mítico régimen. ¿Qué es el Bicentenario sin Sinergia Cibernética?

“Los hombres y pueblos sin memoria, de nada sirven, pues no saben rendir culto a los hechos del pasado que tienen relevancia”. (Salvador Allende Gossens

Empolla este artículo:
  • Print
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • email
  • Meneame
  • PDF
  • Tumblr
  • Twitter

Cacarea acá

Powered by WP Hashcash

  • AMIGOS









Autores

Maíz de selección

Sitio desarrollado por La Pollera Ediciones en base a un tema de Woo Themes