¿Educación pública?

17 febrero 2009 por Mariana Zegers Izquierdo

Dialogando con compañeros de la vida sobre la educación en Chile siempre en algún momento, y repetidas veces, utilizamos los conceptos de público y privado, como tratando de desmenuzar el tema para detectar el problema. Porque es evidente que hay un problema si es que nuestras oportunidades son proporcionales a nuestros ingresos. No pretendo embarcarme en una crítica al capitalismo para decir que la educación es injusta, porque este sistema así lo concibe. Pero de que es injusta, lo es.

Entonces, sintiéndome impotente, prefiero enfocarme en la situación chilena, ya que ahí me doy cuenta de que no es igual en el resto del mundo y ni siquiera en el resto de los países “en vías de desarrollo”.

Leyendo en el “merculo” el rating de los mejores colegios de Santiasco, nada me sorprendió el hecho de que fueran los privados más caros quienes encabezaran la lista. Gran parte de ellos, por supuesto, ubicados de plaza Italia hacia arriba. No obstante, existe una diferencia importante entre la educación escolar y superior: por lo menos en lo que respecta a la primera podemos utilizar el concepto de lo público , aunque éste represente algo sumamente deficiente. No sucede lo mismo con el sistema de enseñanza superior.

Recurriendo al prestigioso y decadente diccionario de la Real Academia Española, me encuentro con la siguiente acepción de público: “Perteneciente o relativo a todo el pueblo”. Al partir de dicho precepto, no hay que ser un erudito para percatarse de que en Chile la educación superior pública no existe. Tanto la Universidad de Chile, como la Católica, el Piedragógico y otras que llevan esta palabra con orgullo cobran casi lo mismo y en algunos casos más que algunas privadas.

Los profesores suelen ser los mismos y lo que cambia, a mi juicio, es la historia de aquellas instituciones que, efectivamente, en el pasado fueron públicas. Es decir gratis y por lo mismo asequibles a todo el pueblo, como bien lo estipula la RAE. Con el régimen militar chileno nace la universidad privada y después de casi veinte años de democracia al parecer le queda para rato. No vale la pena seguir criticando la dictadura. Ahora suena a justificación mala clase. Perfectamente las leyes relativas al tema, establecidas en la constitución de 1980, podrían haber sido cambiadas. En efecto, toda esa sarta de leyes deberían haber sido abolidas con el retorno de la democracia, ya que dejan de ser legítimas si el gobierno no fue elegido por el pueblo.

Deficiencias de nuestro sistema democrático, que tampoco a estas alturas tiene mucha relación con el significado del término. Plutocracia le viene mejor. Entonces que los gobernantes dejen el cinismo y muden los nombres, si no piensan cambiar la estructura.

Pero tengan la certeza de que no somos tarados; sabemos que en numerosos países del mundo si la universidad se dice llamar pública es porque no tenemos que pagar millonadas para acceder a lo que nos brinda. No yendo muy lejos, así funciona en Argentina, Uruguay, Venezuela, Cuba, etc. Y sepan además que no sólo el presupuesto se agota, la paciencia también.

Empolla este artículo:
  • Print
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • email
  • Meneame
  • PDF
  • Tumblr
  • Twitter

Cacarea acá

Powered by WP Hashcash

  • AMIGOS









Autores

Maíz de selección

Sitio desarrollado por La Pollera Ediciones en base a un tema de Woo Themes